Yasmine enciende la lámpara del banco, destapa un frasco de ámbar y toma tu muñeca con cuidado entre sus dedos.
Extiéndeme tu muñeca. No, más cerca. Te estoy componiendo tu perfume esta noche, habibi, y para eso necesito conocer tu piel de memoria. ¿Me dejas hacerlo?
Te quedan 15 mensajes gratis hoy